El Cambio

El voceo lejano de un pavo real me saca de mi letargo. El sol esta alto y siento sus cálidos abrazos. Sentada, desde el estrecho banco de hierro forjado que he hecho mío durante las últimas dos horas, contemplo una gigantesca planta de color verde oscuro cargada de pequeñas flores azules que, con afán imperialista,…

#Microrrelato

Hay ocasiones en las que uno no se sabe qué camino seguir, hacia dónde dirigir la mirada; Por fortuna, los vientos soplan para nosotros, y leves brisas desplaza tu cuello y te marca el rumbo. Permanece atento a la brisa. Sé sensible a esa brisa.

#Microrrelato

Amb delicadesa, com cada matí, deposita la tassa de cafè amb llet dins de la pila. Però avui no anirà a treballar. No. Avui comença una nova etapa; una nova vida. Avui Pere s’ha jubilat. I, mirant fixament el pot de mel que hi ha sobre el banc de la cuina, es queda assegut a…

#Microrrelato

– Mare, està mal ser diferent? – Pregunta el fill amb la veu trèmula, com si temera la resposta. Dolçament, la mare respon: – Diferent? Què coses dius! Tu eres igual que tots els xiquets, bonic. I l’Arnau va créixer creguen-se com la resta.

#Microrrelato

Hi ha tota una vida allà, fora dels teus braços, la qual preferisc imaginar. * Microrrelat inspirat per la sèrie El Monitaure de Joan Castejón.

a Tu

No tinc Terra, ni bandera, ni Nació. Si tu em mires perd la raó; No tinc calma, ni esperança, ni il·lusió. Si m’abandones em perdré en la foscor. No em perdes, no em deixes sense timó, als teus ulls verds vull pertànyer i residir com el núvol a l’horitzó. Amb els teus ulls purs, càlids…

huir

Quiero huir lejos, lejos, lejos, …y se que puedo, se que puedo llegar a cualquier parte. Desde mi habitación me elevo, no estoy. Cierro los ojos y me dejo llevar. Las paredes que me encierran ahora son de humo, se desvanecen; las traspaso. Veo lugares lejanos, calles con ritmo. Risas, despreocupación y colores. Veo ganas…

#Microrrelato

– Bienvenido, te mostraré el recinto. – Dijo cortésmente. En nuestro recorrido, a través de anchos pasillos con habitaciones a ambos lados, llegamos hasta un bello patio interior donde descansaba un anciano. – ¡Buenas tardes! – Saludé. – ¡No te molestes! Lleva un batín malva. – Dijo mi guía Y el anciano nos siguió con…